Viaje fin de etapa de 4º ESO: Día 1

El esperado viaje de fin de etapa de los alumnos de cuarto de Educación Secundaria del Colegio Nuestra Señora del Carmen de Valladolid comenzó. Con las maletas cargadas de ilusiones y energía, partieron junto a sus cuatro tutores rumbo al País Vasco. La jornada arrancó con un largo trayecto en autobús, amenizado con conversaciones, y alguna que otra cabezada. Un breve descanso en una área de servicio permitió a todos estirar las piernas antes de continuar hacia el primer destino: Zumaya.

La llegada a Zumaya estuvo marcada por la ilusión de descubrir un nuevo lugar. Nada más bajar del autobús, los estudiantes iniciaron un paseo por el pintoresco pueblo, con sus calles estrechas y su encanto marinero. La primera gran parada fue la ermita de San Telmo, con sus imponentes vistas sobre los acantilados. Pero, sin duda, el momento más espectacular de la mañana fue la visita al Flysch, una formación geológica de millones de años. Tras la caminata, los alumnos disfrutaron de tiempo libre para comer.

Por la tarde, la ruta continuó hacia Guetaria, donde un corto paseo por el pueblo permitió descubrir su encanto pesquero. Unos minutos en la playa sirvieron para relajarse y jugar en la arena, aunque la diversión fue interrumpida por una intensa lluvia. Ante este imprevisto, el grupo regresó al autobús y puso rumbo a Zarauz, destino final de la jornada.

Ya en Zarauz, los estudiantes fueron recibidos en el albergue, donde se organizaron las habitaciones y se instalaron para la estancia. Tras una cena reparadora y una ducha, la noche se llenó de risas y momentos compartidos. Algunos optaron por partidos en el polideportivo, mientras que otros prefirieron juegos y charlas en los espacios comunes. A pesar del mal tiempo, la jornada resultó ser un éxito: el grupo fortaleció sus lazos y disfrutó de cada instante.

Más aventuras esperan en San Sebastián, donde sin duda vivirán una nueva jornada llena de experiencias inolvidables. ¡Mañana más y mejor!

Día de Pi

El pasado 14 de marzo, nuestro colegio celebró con entusiasmo el Día de Pi, una jornada llena de creatividad, matemáticas y arte que reunió a toda la comunidad educativa. La fecha, elegida por corresponder al formato 3/14 en Estados Unidos, evoca los primeros dígitos de π (3.14), representando la relación entre la circunferencia de un círculo y su diámetro. Esta celebración tomó fuerza a partir de 1988, cuando el Exploratorium de San Francisco organizó el primer evento dedicado a este símbolo matemático, y desde entonces se ha convertido en una ocasión popular para fomentar el interés por las matemáticas y la ciencia.

La jornada comenzó en el patio, donde los alumnos se posicionaron formando la silueta del número π, creando una imagen que capturó tanto la esencia matemática como el espíritu colaborativo de nuestro centro. Esta actividad simbolizó la creatividad inherente a las matemáticas, alentando a los estudiantes a ver los números desde una perspectiva distinta y artística.

Además, se elaboraron galletas temáticas con formas inspiradas en π, preparadas con dedicación por una de nuestras profesoras. Estos dulces, decorados con mensajes de buenos deseos, no solo deleitaron el paladar, sino que también demostraron que la pasión por el conocimiento se puede manifestar en cada rincón, incluso en la cocina.

La creatividad continuó con la elaboración de marcapáginas y chapas, diseñados por alumnos y profesores, en los que se plasmaron mensajes motivadores y elementos gráficos alusivos a la magia de los números, haciendo de cada marcapáginas un pequeño recordatorio de la jornada. Además, algunos profesores innovaron en el diseño de las pizarras en las aulas, incorporando el símbolo de π. Este conjunto de actividades no solo enriqueció el ambiente educativo, sino que también subrayó la importancia de integrar el rigor académico con la creatividad.

El Día de Pi en nuestro colegio fue mucho más que una efeméride en el calendario; fue una oportunidad para fomentar el aprendizaje colaborativo y demostrar que las matemáticas pueden ser tan creativas como cualquier otra disciplina artística.

Nos sentimos orgullosos de ver a nuestros alumnos y docentes involucrados en actividades tan diversas y enriquecedoras, y estamos convencidos de que este espíritu innovador seguirá guiando nuestro camino educativo.